Mucho ha llovido desde que el griego Hiparco realizara el primer catálogo estelar, allá por el 129 a.C. Con la única ayuda de sus ojos, Hiparco registró de modo sistemático la posición y brillo relativo de unas 1.000 estrellas. Ahora, con el telescopio Gaia de la Agencia Europea del Espacio (ESA), se avecina una nueva revolución.
La posición y el movimiento de las estrellas nos aporta información muy valiosa sobre la historia de su formación y sobre la distribución de la materia en nuestra galaxia. En 1989 el satélite de la ESA Hipparcos, en órbita terrestre, inauguró la era de la astrometría espacial. La astrometría es la ciencia que estudia la posición y movimientos de los objetos estelares. Hipparcos realizó durante varios años múltiples mediciones que permitieron, tras una ardua labor de procesado de datos, crear un nuevo catálogo astrométrico con 100.000 estrellas, 100 veces más preciso que los anteriores.
Con la misión Gaia, que se lanzará en 2012, la astrometría dará otro paso de gigante. Gaia logrará una precisión del orden de 20 microsegundos de arco (equivalente al ángulo creado por una moneda de un euro sobre la Luna vista desde la Tierra).
Medir 1.000 millones de estrellas
Para poder realizar su misión Gaia viajará a un punto virtual en el espacio -el segundo punto lagrangiano- situado a 1,5 millones de kilómetros y donde la gravedad de la Tierra y el Sol se combinan de tal forma que los satélites pueden quedar como colgados en el espacio. Al cabo de seis meses de operaciones, Gaia habrá observado el cielo al completo y habrá recopilado datos sobre 1.000 millones de objetos. Gaia dispondrá además de un instrumento para medir el color de las estrellas y otro para determinar su espectro.
10.000 nuevos planetas extrasolares
El catálogo de datos que producirá Gaia tendrá un gran impacto en muchas áreas de la astronomía. El satélite utiliza 10 espejos y 106 detectores. Su sofisticado procesador de a bordo le permitirá acumular los datos de las imágenes a medida que el satélite gira. Las estaciones de seguimiento recibirán los datos cada noche y los transmitirán al centro de control de operaciones situado en Alemania; de ahí los datos serán reenviados al Centro Europeo de Astronomía Espacial de la ESA (ESAC), en Villanueva de la Cañada (Madrid). En el ESAC se realizará una parte importante del procesado de datos y las operaciones científicas.
Fuente: ESA
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